Como la mayoría de las religiones, el catolicismo tiene oraciones específicas que los creyentes dicen que en determinados momentos o en determinadas ocasiones. El Padre Nuestro es parte de la misa católica, por ejemplo, y el acto de contrición se dice como parte del sacramento de la Penitencia. La Gloria y Ave María se repiten como parte del Rosario, junto con el Padre Nuestro:


  • Nuestro Padre: Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre- tu reino venga; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan- cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden nosotros- Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Amén.

  • Ave María: Dios te salve María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


  • Gloria: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos. Amén.

  • Acto de contrición: Dios mío, estoy de todo corazón lo siento por haber ofendido a usted. Detesto todos mis pecados a causa de tus penas sólo, pero sobre todo porque te ofendo, Dios mío, que son todo lo bueno y digno de todo mi amor. Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia, para no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén.